Saltar al contenido

Blog

Frenillo labial en niños: causas, síntomas y tratamiento

El frenillo labial es común entre los niños pequeños

El frenillo labial puede provocar problemas en la lactancia, la posición de los dientes y la pronunciación

El frenillo labial en niños pequeños es muy común, a pesar de que muchos padres ni siquiera saben que existe. ¿Sabe cómo identificar un frenillo labial?

Si sospecha que su hijo tiene una anomalía en la boca, siga leyendo para aprender a identificar el frenillo y su tratamiento.

¿Qué es el frenillo labial?

Para entender el frenillo labial, mire (y sienta) dentro de su propia boca. Hay una fina membrana que se extiende desde la parte superior del labio interno hasta las encías.

El tamaño de esta membrana varía. Se llama frenillo labial maxilar, y su importancia varía desde ser casi imperceptibles y elásticos hasta ser lo suficientemente cortos, gruesos y resistentes como para causar problemas.

La mayoría de los adultos pueden sentirlo con la punta de la lengua. Para algunos, no parece haber nada en absoluto, y para otros, puede causar irritación o interferir en el cepillado brusco o las perforaciones orales. Estas variedades son normales.

Cuando alguien nace con un frenillo labial problemático, este es más corto y más apretado de lo normal. Esto limita el movimiento del labio superior. Si bien no es seguro, se piensa que es genético.

Señales y síntomas del frenillo labial

El frenillo labial no siempre es problemático. Algunos bebés crecen con ello y nunca han tenido problema. Si identifica el problema en su bebé pero no muestra ningún síntoma, es posible que no necesite tratamiento.

Pero, ¿qué sintomas puede tener un bebé con frenillo labial?

Consecuencias del frenillo labial

Una de las más comunes consecuencias que causa la aparición de un frenillo labial en niños es el diastema, es decir, el hueco que se produce entre dos dientes. Esta separación entre los incisivos centrales se produce porque el frenillo, más grueso de lo habitual, se posiciona entre ambas piezas dentales provocando un espacio interproximal grande.Tanto si su hijo tuvo problemas en la lactancia provocados por esta afección como si no, es posible que el frenillo labial pueda causar problemas dentales. Los espacios entre los dientes (diastema) son zonas donde las bacterias se depositan con facilidad. De no llevar a cabo unas buenas rutinas de higiene, puede acumularse**placa bacteriana y sarro y desarrollar enfermedades como la gingivitis o la piorrea.**Otro tipo de problema que suele causar el frenillo labial es la dificultad a la hora de hablar. Se trata de una limitación para pronunciar correctamente y se da cuando la persona tiene un frenillo labial corto. Especialmente, los problema vienen al pronunciar las letras eme, pe y be.

Tratamiento del frenillo labial

Una vez que le hayan diagnosticado frenillo labial a su hijo, el tratamiento es simple. Algunos pediatras pueden sugerirle que  pruebe métodos alternativos antes de nada. Por ejemplo, métodos de terapia manual para ayudar a aflojar el frenillo o pezoneras especiales si hay problemas de lactancia.

Cuando el frenillo labial es lo suficientemente importante, la cirugía es la mejor opción.

La frenectomía es una intervención quirúrgica sencilla y poco invasiva que se realiza con anestesia local. El paciente no sentirá dolor durante el procedimiento. A través de una pequeña incisión, en la inserción baja del frenillo, se recoloca la membrana para dejar libre la zona interincisal, es decir, el espacio entre los incisivos centrales. A veces incluso se realiza con un láser de mano. La recuperación de esta cirugía es rápida y no presenta ningún tipo de problema.

Después del tratamiento

La curación después de una frenectomía es fácil, rápida y segura. No provoca muchas molestias. Si su hijo siente dolor el pediatra le proporcionará opciones para aliviarlo.

Es posible que sus problemas de lactancia no desaparezcan de inmediato, pero a medida que su hijo sane, le resultará más fácil amamantar.

Otro tratamiento que suele plantearse tras una frenectomía es la ortodoncia. Después de haber corregido la posición del frenillo, es recomendable corregir el hueco que dicho tejido provocó entre los dientes.

¿Qué debe hacer si sospecha que su hijo tiene frenillo labial?

Debe consultar con un pediatra o un odontopediatra. Ellos evaluarán el problema y le guiarán en los pasos adecuados para su bebé.

Si está buscando un buen odontopediatra, nadie mejor que nuestra Dra. Dª. Gema Mazarro, Doctora en Gerodontología y Odontopediatría con amplia experiencia laboral y encantadora con los niños. Llame hoy, consulte disponibilidad en nuestro teléfono:

Publicado en Caries, Cirugía Dental, Higiene bucodental, Odontología Preventiva, Odontopediatría, Ortodoncia por Polident

Clínica dental en Toledo Polident: su sonrisa lo agradecerá!

PRIMERA CITA Y DIAGNÓSTICO SIN COSTE